CleopatraCabanel

Cleopatra probando venenos en sus prisioneros.
Alexandre Cabanel, 1887

Esta noche me visto de Cleopatra y os ofrezco a beber una copa de miel para hablaros de la que de nuevo es la tendencia en alimentos sexuales afrodisíacos, la miel.

La tendencia de interesarse por el uso de alimentos afrodisíacos se encuentra en auge de nuevo, en concreto un alimento, el más sensual de todos, la miel.

La miel contiene mucho Boro, un mineral que ayuda a utilizar y metabolizar el estrógeno, la hormona sexual femenina.

Estudios también afirman que aumenta los niveles de testosterona en la sangre, hormona responsable del deseo sexual.

Además, al estar predigerida por la abeja, sus vitaminas y minerales se absorben rápidamente y sus efectos reconstituyentes son prácticamente inmediatos.

La miel se convierte en oro liquido para cualquier pareja con inquietudes sexuales.

Es una sustancia mágica utilizada desde la antigüedad, esto cuentan mis adoradas “Tendencias sexuales” Antiguas:

  •  Atila, quien creía a pie juntillas en su poder estimulante, bebió tanto hidromiel el día de su boda que se murió de un paro cardíaco, para regocijo de sus enemigos y posiblemente también de su novia
  • El rey Salomón le cantaba a su novia —> Como panal de miel destilan tus labios, oh esposa mía, miel y leche hay debajo de tu lengua y el olor de tus vestidos como el olor del Líbano.
  • Cleopatra preparaba una mezcla de miel y almendras pulverizadas para embellecer su piel.
  • Cleopatra hacía lamer a sus amantes una pasta de miel y almendras directamente de sus genitales.

La miel y su matricula de honor en romanticismo 😉

Fijaos como hablaba F. García Lorca de ella en Fragmentos de “El Canto de la Miel”

La miel es la epopeya del amor,
la materialidad de lo infinito.
Alma y sangre doliente de las flores
condensada a través de otro espíritu.

¡Oh divino licor de la humildad,
sereno como un verso primitivo!

Dulcísima. Dulce. Este es tu adjetivo.
Dulce como los vientres de las hembras.
Dulce como los ojos de los niños.
Dulce como las sombras de la noche.
Dulce como una voz. O como un lirio.

Y es que es así, la miel, tendencia de ayer y tendencia de hoy, siempre tan de la mano del placer siempre tan intima y tan cómplice…

Nos gusta hasta el punto en que los novios van de “luna de miel” y en muchas culturas es parte de la ceremonia y el ágape matrimonial.

Podemos beber la miel de la copa, de los labios, se me ocurre tambien que a una temperatura templada debe ser agradable sentirla o verla (depende en que lado juegues) derramarse en la espalda, los mulos…  a la carta

Para los que os animéis a preparar el gran mejunje, La Miel de las Brujas os dejo el vídeo con la receta.

 

Si podéis, sin dudarlo, endulzaos la vida que la Miel de las Brujas es una chulada pero en el Super de debajo de casa cuesta cuatro euros, está muy rica y resbala igual.

Bon appetite mes amis!

 

 

Anuncios